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Дата обновления : 15.01.2024
Bargash sоlo era hermano del sultаn y no ten?a derecho al trono, y eso le ven?a muy bien, pero ten?a un hijo predilecto, que sоlo ten?a dos a?os, pero que era digno de mucho mаs que cumplir las оrdenes de otro.
Al darse cuenta de que Bargasch esperar?a la muerte natural de su hermano, Gustavo lo envenenо еl mismo, y el d?a se?alado se produjo un golpe de estado, supuestamente apoyado por el Imperio alemаn.
La escuadra britаnica se situо en la rada frente a la costa, sabiendo perfectamente quе hacer – Gustavus les hab?a dicho que si ten?an que luchar,
disparasen contra el palacio en el lado noreste, el nuevo heredero estar?a all?, matarlo evitar?a muchas bajas, ya que era lo ?nico importante para el nuevo Sultаn.
La segunda descarga enterrо el motivo imaginario de la guerra: el ni?o hab?a muerto, y Bargash, que hab?a perdido lo mаs preciado del mundo, nunca se recuperо. Todo lo que hab?a so?ado se esfumо en 387 minutos de la guerra mаs corta de la historia de la humanidad.
Gustavus, por otra parte, ten?a varias fincas nuevas en Inglaterra y un disfrute desproporcionadamente mayor de su propia importancia y significaciоn en la vida. Ni siquiera lo recordar?a ahora ni le hablar?a a Catalina de la belleza de la isla de Zanz?bar y del palacio de su sultаn, pero quer?a volver a disfrutar interiormente de las habilidades del veneno con el que hab?a envenenado al sultаn real: sin color, sin olor, sin s?ntomas despuеs de tomarlo; el hombre mor?a simplemente dormido, dejando de respirar, y el tiempo se fijaba fаcilmente por el n?mero de gotas seg?n el peso de la v?ctima. "Un regalo para el sultаn" fue el nombre que dio a la sustancia.
***
Gustav no ten?a prisa por acabar esta reuniоn en vano. Entonces tuvo otra. Semioficialmente, asesoraba al propietario de una empresa inmobiliaria,
Mienkom, y hoy ten?a que supervisar un cambio de pol?tica muy importante para esa empresa.
El hecho es que esta organizaciоn, a pesar de su popularidad en la capital, prаcticamente no pagо impuestos – la mayor parte de los ingresos se deriva del margen oculto (el vendedor dio su objeto por la cantidad de N, y el comprador se lo llevо por N + Y, siendo absolutamente seguro de que es sоlo N, e Y simplemente mantuvo Mienkom), y la mayor?a de los empleados ni siquiera estaban empleados oficialmente en la organizaciоn.
Gustav, que se presentо como analista jefe del agente inmobiliario estadounidense BlackStone, ten?a la tarea de aumentar la cuota de mercado de Mienkom y resolver al mismo tiempo la cuestiоn fiscal. El plan ya estaba en marcha; sоlo quedaba dar algunos consejos.
"Saludos", Vladimir Arkadyevich, el "jefe de jefes" de Mienkom, estrechо la mano del nuevo consultor de desarrollo reciеn contratado. Obeso, macizo, con una rica experiencia, no estaba ni mucho menos encantado de que aquel guaperas tuviera que pagar 15 mil dоlares semanales por 2-3 apariciones en la oficina, pero
las pocas recomendaciones que hab?a conseguido dar ya hab?an surtido efecto, y esto por un lado, claro, le alegraba, pero por otro le alarmaba mucho. Hab?a visto bastante en su vida y no dir?a que nunca hab?a sido fаcil: Una vez fue jefe de taller en una planta regional de carpinter?a, luego se convirtiо en subdirector, despuеs consiguiо un puesto como jefe del comitе ejecutivo municipal de una de las ciudades de esta regiоn, y despuеs de 1991 consiguiо una participaciоn mayoritaria en la planta, donde sol?a ser jefe de taller, luego, desarrollаndose persistentemente en los negocios en los a?os 90, se convirtiо en miembro del consejo de administraciоn de Mienkom, y habiendo recorrido un camino tan largo, vio en Gustav, que parec?a 30 a?os mаs joven que еl, a un hombre cuya perspicacia y previsiоn parec?an mucho mayores que las suyas. Era peligroso.
Recordaba bien cоmo hab?a tratado a los que eran menos previsores que еl. Cоmo hab?a arruinado el destino de esas personas, incriminаndolas y enviаndolas a la cаrcel o a alimentar a los peces. Todo su camino de еxito, sembrado de cadаveres y de dolor ajeno, extra?amente no sоlo le daba una paz completa por la noche, sino que, lo que era mаs importante, le manten?a entonado a la luz del d?a. Se daba cuenta bien de que se le pod?a enga?ar con palabras, pero nunca con cаlculos. Los n?meros siempre dirаn la verdad, sоlo hay que saber calcular correctamente. Y comprobar tus propios cаlculos. "Si te relajas, te comerаn los extra?os. Si conf?as en los tuyos, ni te darаs cuenta de que te han comido" – eso es lo que pensaba hace tiempo, cuando ocupо el lugar del propietario. Todas estas reglas se aplicaban a la gente como еl. No sab?a quе hacer con los mаs fuertes e inteligentes – por el momento negociaba en esos casos. Pero todos estos casos se refer?an a personas que ya hab?an vivido su vida y hac?a tiempo que hab?an perdido su irrefrenable sed de beneficios. Nunca hab?a tenido que tratar con un hombre fuerte, inteligente y, sin embargo, joven. Eso era lo que le asustaba de Gustav.
"Hay una, alguna buena razоn por la que este hombre se dedica sоlo al asesoramiento – pensо Vladimir Arkadyevich. – Y es obvio que no es el dinero.
No se sent?a directamente amenazado por еl, pero algo le dec?a que tuviera mucho cuidado.
"Buenas tardes, Vladimir Arkadyevich", dijo Gustav afablemente. Hac?a tiempo que se hab?a cansado de ganarse la confianza de los demаs y de rellenar su precio con consejos mezquinos. Al principio quer?a simplemente llevarlos a la cаrcel, pero
luego decidiо que eso ser?a demasiado predecible para este tipo de actividad, y еl quer?a ser original.
Mienkom ten?a varios proyectos de los que toda la empresa estaba muy orgullosa: dos pueblos de casas de campo de еlite en la regiоn y un complejo residencial en la zona de la Milla de Oro. Iban a desarrollarse, promocionarse, gente famosa iba a vivir all?, y luego todo se iba al garete. Gustav ya hab?a hecho varias recomendaciones de cambios en el dise?o y los materiales, y hab?a aportado sus conexiones al RP de estos objetos entre las "estrellas". Sоlo quedaba esperar a que lo ocuparan, y entonces podr?amos empezar.
"Tengo una propuesta central", Gustav sab?a que a?n se esperaba de еl que hiciera algo nuevo e inesperado y que, sin embargo, tuviera еxito.
"S?. ?Y quе es eso?"
"Nuestras 3 principales propiedades deber?an estar ocupadas en la misma semana".
"??Pero es…?! Gustav, t? mismo te das cuenta de cоmo es". "Por supuesto".
"Tienen plazos. Comisiоn Estatal, entrega de llaves, reparaciones. Todo estа coordinado desde hace tiempo. Ser?a bueno simplemente llegar a tiempo, no mover nada…"
"S?. Pero estoy hablando del futuro… Hoy, Mienkom es una gran empresa seria.
Eso es bueno. Pero no grande … O tal vez es grande … Una semana. El lunes se muda un edificio, el miеrcoles el segundo, el viernes el tercero. Todo el mundo hablarа de ello. La empresa llegarа a la cima, se convertirа en un monopolio.
Dentro de un a?o, Mienkom determinarа el precio de la vivienda en la capital, no alg?n mercado".
Lo que suger?a este joven irlandеs ten?a sentido, pensо Vladimir Arkadievich. La campa?a publicitaria en tal caso pod?a, en efecto, construirse muy convenientemente para еl: tres objetos de tal clase en una semana era algo que nunca hab?a sucedido. Y era bastante realista sacar dos de ellos en las condiciones generales, pero el tercero, el de la ciudad… La comisiоn estatal acababa de empezar all?, y tardar?a 3-4 meses; reducir este plazo a 1 mes significar?a dar tanto dinero a tanta gente que el riesgo se volv?a no tanto alto como fatal.
Los sobornos eran habituales en este negocio, pero una cosa era pagar para que nadie se metiera en l?os y otra muy distinta contratar a las mismas personas para acelerar el proceso hasta el nivel de aprobaciоn en la Casa de Gobierno. Si
uno de ellos se niega, en lugar de acelerar los plazos de la comisiоn estatal, se pueden conseguir plazos penales, y quiеn sabe lo que podr?an conseguir las mаs altas instancias del Ministerio de Desarrollo Econоmico.
"No, Gustav. – respondiо el anciano. – Supongo que sabrаs que a la urbanizaciоn "Casa en el terraplеn" no le darа tiempo a pasar la GC por estas fechas. De tres a cuatro meses. Es demasiado peligroso acelerar. Detengаmonos en dos objetos".
"De acuerdo. Sоlo ofrec? una sugerencia. – Gustav asintiо. – 2 de 3 no estа mal.
Alg?n tipo de legado serа bastante soportable incluso con eso".
Gustav sab?a quе matar en este hombre. Ten?a una hija, inteligente y calculadora, a la que deseaba legar su imperio. Mientras ella hab?a estado estudiando en Inglaterra, y ahora hab?a llegado tras el fin de la sesiоn; en seis meses se esperaba que Mienkom floreciera, y la direcciоn de la empresa deb?a pasar a sus manos, aunque fuera nominalmente. Y, por supuesto, quer?an entregarle algo mаs que una empresa prоspera. Vladimir Arkadyevich llevaba mucho tiempo pensando en ello, pero no hab?a nada en lo que avanzar, ning?n lugar en el que dar el salto que llevar?a a la empresa de ser la primera entre iguales a l?der indiscutible. Su nuevo asesor le hab?a mostrado esa posibilidad hac?a unos minutos.
***
Por la noche, Gustav ten?a que ir a Shambala, un club nocturno del suroeste de la capital, donde ten?a una cita con Oksana, antigua modelo de una revista de moda y ahora agente inmobiliaria de Smart House, una agencia de viviendas de lujo. Oksana vend?a pisos del mismo modo que vend?a su cuerpo en las fotos. Y aunque la mayor?a de los clientes hac?an tratos a travеs de ella porque quer?an hablar con la elegante t?a buena, cabe destacar que sab?a mucho de viviendas de lujo, y pod?a mostrar un piso como si fuera a montar una fiesta en еl con lo que iba a venir despuеs.
Dec?a abiertamente que nunca se hab?a acostado con un solo cliente, sino que sоlo lo insinuaba. Le encantaba la forma en que los hombres miraban sus tacones de aguja, sus largas piernas, su culo con los ojos, queriendo complacerla, sоlo para mirarla mаs allа, perdiendo su tren racional de pensamiento.
A ella misma le interesaban los hombres como Gustave: guapo, inteligente y capaz de mantenerse firme, no de babear en presencia de una mujer como ella.
Hoy esperaba deslumbrarle. Un vestido rojo brillante, dejando al descubierto sus hombros y con un corte desde la rodilla hasta el muslo. Con su plan, еl no iba a poder resistirse.
Les reservо una sala privada en la primera planta: un sofа largo, una mesa, ventanas de cristal con vistas a la pista de baile y al karaoke.
Estaban los dos solos. Gustav estaba sentado en el sofа y Oksana ten?a un micrоfono delante. Ya hab?a dicho varias veces que a?n no estaba preparada para cantar esa canciоn, pero despuеs de beberse casi una botella entera de Asti Martini, puso la canciоn "Sun" de Ani Lorak.
"…es como separarte de tu alma – Vivir sin ti…"
Oksana cantо. Pensо que era perfecta para la canciоn. Tienes que estar en el estado de аnimo adecuado para decir esas palabras. Y su aspecto, tambiеn.
Pensaba que era perfecta, sobre todo sus piernas. A menudo le gustaba decirse a s? misma, y a veces en voz alta, que quizа ten?a mal carаcter, pero que ten?a unas piernas preciosas. Terminо de cantar y se sentо junto a Gustav. Estaba completamente tranquilo, como si lo que acababa de ocurrir no le afectara personalmente, como si estuviera evaluando a una actriz en una audiciоn.
Colocando la mano en el respaldo del sofа y tocando ligeramente el hombro de ella, Gustav acercо los labios a su o?do y le dijo suavemente: "?Y cantas a menudo esta canciоn?"
"No." Oksana sonriо ligeramente, sin girar la cabeza. – Muy pocas veces… Es mi favorita".
– ?Sоlo en ocasiones especiales? ?O cuando le apetece?
"En ocasiones especiales, cuando me apetece". – Ella asintiо, sonriо y girо la cabeza. Sus ojos brillaban de deseo, como si estuviera dispuesta a desgarrar aquel precioso vestido, a aferrarse a еl, a aferrarse a еl y no soltarlo hasta poseerlo.
Me ha gustado". – dijo Gustav afirmativa y tranquilamente. – Hаblame de ti, Oksan. ?Por quе te gustan tanto los clubes?"
– No sе… Aqu? te sientes libre. Puedes hacer lo que quieras… Cada uno es lo suyo… Salgo a dar un salto.
– Supongo que mis padres siempre estuvieron luchando.....
– ?S?! Pero rаpidamente se acostumbraron a mi temperamento.
– ?Cuаl es?
– Enfadada. S?, enfadada. Todo el mundo sol?a preguntarme por quе romp? con mi novio. Yo dec?a: "Bueno, ?te gustar?a que tu otra mitad llegara borracha a casa a las 3:00 de la ma?ana?". Todos dec?an: "No". Yo dec?a: "Bueno, a еl tampoco le gustaba".
– S?. Francamente.
– Lo que hay es lo que hay.
Hablaba con el corazоn. Como una asesina, siempre escondiеndose y encontrando a alguien a quien desahogarse. Por otra parte, era evidente que se justificaba de cara al futuro. Para no tener que disculparse despuеs por su comportamiento, sino simplemente decir: "Te lo advert?, soy as?".
Gustav no hab?a conocido a muchos de estos, pero ahora ya sab?a quе hacer con ella, sоlo le quedaba averiguar contra quе deb?a hacerlo.
"?Quе es lo que mаs temes?" – Me preguntо.
"Tormentas elеctricas. Truenos y relаmpagos. Necesito que alguien estе a mi lado". – sonaba muy seria. Claramente, no era el tipo de miedo que la paralizaba o le hac?a perder la cabeza, pero definitivamente era el tipo de miedo que la desequilibraba.
Oksana volviо a mirarle a los ojos, sus brazos rodearon suavemente su cuello, la pierna mаs cercana a еl subiо lenta y suavemente a su regazo.
"?Cantarаs algo?" – Preguntо la chica.
"No, pero ya sabes… Podr?amos ir saltando". Sonriо y soltо una ligera risita: "?Vamos, Goose!".
Ya le hab?a dicho a Gustav que conoc?a a mucha gente en los clubes, y especialmente en еste. Y esta vez ya hab?a hablado con el encargado, el camarero, la camarera, se hab?a enterado de cоmo iban las cosas, quiеn estaba dоnde, quiеn era el DJ, y luego lo hab?a expresado todo en voz alta.
Resultо que las personas a las que le habr?a gustado ver no estaban hoy aqu?. No le gustaba Pablo, el nuevo due?o del local, cuya arrogancia hab?a hecho que mucha gente dejara de venir, pero le conoc?a bien y desde hac?a mucho tiempo.
Despuеs de bailar un rato, se sentaron en uno de los sofаs del centro de la sala.
Al cabo de un minuto, ella gritо a alguien que pasaba por all?, еl se acercо y se dieron un ligero beso en los labios, tras lo cual siguiо su camino.
"Es Pablo", anunciо Oksana. Era obvio que hab?a bebido suficiente alcohol, y en tal estado pod?a hacer estupideces evidentes.
Gustav no recordaba lo que ella le hab?a contado sobre aquel hombre hac?a cinco o diez minutos, sobre su actitud hacia еl y los ep?tetos que hab?a utilizado para describirlo. Era demasiado pronto, pero estaba claro que hab?a que ir en esa direcciоn, ya que ella se estaba preparando con tanta astucia.
"Ah, el due?o". – dijo Gustav. – ?Por quе le cae mal a tanta gente?". "Bueno, sol?a ser uno de los suyos. Ya sabes, cuando apenas hab?a dinero y
todos intentaban apoyarse mutuamente. Todav?a lo hacen ahora. Y еl lo es. Sоlo tuvo suerte una vez en su vida. Fue un accidente. Acaba de casarse. Suerte de dinero, quiero decir. Ten?a mucho dinero. Comprо este club… Y empezо a actuar como si fuera mejor que ellos. Y todos recuerdan quiеn es, de dоnde viene, quе clase de hombre es, cuаnto vale. Se acostumbraron a comunicarse con еl en igualdad de condiciones, as? que ahora no vienen aqu?. En general, es una historia bastante estаndar.
– Ha cambiado.
– S?. Supongo que s?. O tal vez ha sido as? todo el tiempo y ahora se muestra mаs claramente… ?Te ha cambiado el dinero?
– Para nada. Es est?pido para m?. Cambiar por dinero.
– ?Por quе?
– Porque, zorra, te mereces lo que te voy a hacer. – Gustav pensо con rabia y dijo
– Porque todo parte del hecho de que un hombre quiere dinero para conseguir alguno de sus objetivos, y en este caso el dinero es sоlo un medio para еl. Incluso cuando una persona, que todav?a no tiene dinero, quiere conseguirlo, en realidad quiere otra cosa. Quiere riqueza material. Y esto estа muy lejos del dinero. Incluso en este caso el dinero es solo un medio. Pero cuando consiguen este medio, muchas personas se pierden. Se olvidan de lo que quieren, se olvidan de la meta y empiezan a pensar en el dinero. Solo dinero.
– S?. Ojalа hubiera mаs. – Oksana asintiо.
– Para no perderlos. En realidad, para no perderlos… La gente no quiere volver atrаs en el tiempo despuеs. As? que intentan conseguir mаs dinero. Como si eso les alejara de la еpoca en que les faltaba dinero.
– ?Y por quе dices que el dinero estа muy remotamente relacionado con la riqueza material? No lo entiendo.
– El sentido de la palabra afluencia… Es diferente para cada uno. Menos y mаs es igual de malo. Si necesitas un piso de dos habitaciones, vive en еl; si necesitas una casa de una planta, ya estа. Coches, casas… es como la talla de la ropa. No vayas
solo en un barco con 20 remos: no te las arreglarаs, mejor coge un barco peque?o. Eso es la riqueza. Y cuando un hombre tiene verdadera prosperidad, piensa con claridad, sabe lo que necesita. Estа en su sitio. Y pocas personas saben cоmo administrar el dinero extra.
– ??Cоmo es eso redundante?!
– Te confunde esa palabra en relaciоn con el dinero, ?verdad?
– S?, lo estаs.
– Confunde a mucha gente. Por la razоn de que la mayor?a no sabe cоmo gastarlo.
– No estoy de acuerdo. La gente sоlo quiere mаs de lo que puede comprar. Eso es todo.
– S?. "Querer" es una palabra muy interesante… Es una palabra muy caprichosa.
?Has visto cuаnta gente anda por ah? con iPhones? ?Y ganan 30.000 dоlares al mes? ?Para quе lo necesitan? Es sоlo un juguete. O lo que conducen. 2 o 3 millones, 2 o 3 millones de coches a crеdito. Es el mismo juguete, sоlo que mаs grande. Y no son capaces de pensar cuаnto pagan de mаs por un prеstamo o la reparaciоn de un coche caro… Sоlo quer?an comprar "eso". Me gustо el modelo… La gente siempre compra lo justo, y luego intenta justificarse ante s? misma y ante los demаs de que hizo lo correcto.
– Hablas como si vieras a travеs de la gente. ?Y si no lo hicieran? ?Y si realmente quisieran comprarlo?
– Claro que s?. Esa es la diferencia. La diferencia entre "querer" y "necesitar". Te das cuenta cuando lo ves a gran escala. Entonces es grotesco. Una vez estuve en un espectаculo aеreo en Francia. Me pagaban para asesorar sobre equipos militares, tratos con ellos y, lo mаs importante, para asegurarme de que esos tratos fueran rentables. Tuve que ayudar a un jeque аrabe a comprar helicоpteros polivalentes. Еl no me contratо. En Arabia Saud?, a pesar del poder y el sistema aparentemente monol?ticos, tienen sus propios grupos dentro. No es que sean rivales, sino que tienen intereses econоmicos diferentes. Son del mismo tipo, pero, convencionalmente, en lugares diferentes, como si fueran bolsillos. Uno de estos grupos trabajaba con Lockheed Martin y me pagaba para convencerle de que comprara sus helicоpteros. Ya ves, se le dio el trabajo de sоlo elegir los mejores, еl no sab?a nada acerca de ellos. Y yo le convenc? de que Lockheed Martin era el mejor. Y еl estuvo de acuerdo con eso. Pero еl quer?a, quer?a comprar otro.
– ?As? que no comprо el que le aconsejaste?
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