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Дата обновления : 15.01.2024
Vincent sonriо: "Si hubiera venido del cielo, amigo, no habr?a vivido mаs de una generaciоn… Todo es muy atractivo, por supuesto, cuando las mejores cosas parecen venir de alg?n lugar de arriba, de las cumbres rebeldes, por as? decirlo. Pero en esta vida es todo lo contrario. Todos los logros, todos los еxitos, todos los logros incre?bles vienen del pozo. Si quieres, del pozo negro".
– ?Ah, s?!
– As? es. – El espa?ol sonriо dulcemente una vez mаs. – ?De dоnde sacas a tus campeones de boxeo: de Brooklyn o de Disneylandia? ?Los premios Nobel que crecieron en los suburbios de Malm?? ?Los empresarios que crean imperios comerciales de la nada vienen de Bruselas y Hamburgo? No. Estas personas, en su inmensa mayor?a, nacieron y se formaron en alg?n agujero infernal donde, en sentido figurado, ni siquiera te da la luz del sol si consigues un visado. Crecieron all? y decidieron que necesitaban algo mаs, y entonces le cogieron el gusto… Mira las biograf?as de las grandes personas: es un camino hacia la muerte, no un descenso del Olimpo a la gente para manifestarse."
– No estа mal. No estа nada mal. ?Quе tiene que ver Estados Unidos con esto?
– Bueno, mira al principio, es un pa?s de escoria. Cuando eran una colonia, era un lugar para mendigos, fugitivos, criminales, por supuesto, prostitutas y simples perdedores. Para empezar una nueva vida… como puedes ver, lo consiguieron. Y por una sencilla razоn: ya han estado en el fondo para darse cuenta de una simple y ?nica cosa: no pertenecen al fondo. Y tambiеn, como puedes ver ahora, ya estаn determinando dоnde estarа el fondo. De ah? viene la sistematicidad.
– De suciedad a pr?ncipes, entonces.
– Es una fraseolog?a rusa. Pero mira, incluso en esta expresiоn, hay algo despectivo. A los rusos no les gustan esas cosas. Necesitan: si naciste en un palacio, vives all?, si naciste comerciante, tienes que tirar de tu propio peso. Toda la vida. Una especie de fatalismo voluntario. Por un lado, es muy l?gubre pensar que
te vas a quedar ah? abajo, y la mayor parte es exactamente ah?. Y por otro lado – el alma estа tranquila. No decides nada, as? que mueres y vas al cielo. Esa es la esencia de la ortodoxia. En Occidente, ni siquiera piensan en tales cosas. Y si has conseguido algo por ti mismo, no eres "de la mugre a los pr?ncipes", sino que eres un autodidacta, un hombre que se ha hecho a s? mismo. Y ah? causa respeto, no envidia callada.
Gustav sonriо: "?Eres un rusоfobo!" y se bebiо el bourbon de un trago.
Vincent terminо su cuarto vaso: "La verdad es que me da igual cоmo lo llames. No se puede cambiar a la gente, pero s? se puede aprender a entenderla mejor, y a saber con mаs precisiоn de dоnde viene lo que hay en ella… Y ahora la tendencia principal es estar en la tendencia… La l?dica de la persona que juega. Cuando el beneficio del juego se convierte en un fin en s? mismo. El objetivo original era encontrarte a ti mismo en este juego, ser t? mismo… Pero la herramienta era tan dulce que sustituyо a la esencia misma de este juego. No es el juego para ti, sino que ahora t? eres para el juego. No eres t? mismo. Siempre estаs en algo. Tu familia, o tu trabajo. Tal vez tus amigos. O tal vez en Dios. O en tus preocupaciones. Incluso si eres totalmente ego?sta, no estаs en ti mismo, entonces estаs en un montоn de peque?as cosas que son para ti: trajes, coches, o tu propia cara. Cualquier cosa menos t? mismo. No puedes estar en ti mismo. Ser?a una cl?nica, un manicomio… Si estаs en ti mismo… ?Y por quе querr?as estar en ti mismo? No eres el centro del universo, aunque quieras serlo. No quieres serlo, sоlo crees que lo eres. No te das cuenta de lo que viene despuеs, para quе sirve. Y este est?pido e inconsciente "yo lo quise as?" sоlo arruina hasta las personalidades mаs egocеntricas. Y no arruina desde el lado de los demаs, sino desde el lado de uno mismo. Cuando usted comienza a probar y justificar sus propias acciones, inventado no por ti mismo, pero sоlo por ti mismo y hecho. Y seria bueno probarlo a alguien – te lo probaras a ti mismo, como defendiendo el hecho de tu existencia. Y cuanto mаs lo defiendas, menos de ti realmente hay.
Gustav nunca pensо en herir a ese hombre. O la muerte. Y no era que no se lo mereciera. Era sоlo que el hombre era un gran conversador, algo as? como еl mismo. Destruirlo ser?a como calentar la estufa con un libro con su cara en la portada: podr?a calentarse, pero no habr?a suficiente del libro para todos, por no mencionar el hecho de que hab?a mucho otro material mаs adecuado que el estructurado volumen de inteligentes pensamientos almacenados en papel. Y Vincent parec?a darse cuenta de ello, no tanto de que no corr?a peligro, sino de
que su interlocutor era peligroso. Y no es que fuera atractivo en modo alguno, pero aumentaba el interеs del asunto y le hac?a querer hablar de cosas en las que normalmente no querr?a pensar.
La mayor similitud que ten?an estaba en su enfoque. Ambos miraban a la gente como desde fuera. Normalmente miras a la gente que no estа en tu vida, a la gente que sale en las noticias, a la gente que no te concierne en absoluto. Pero ellos miraban a todo el mundo de esa manera. Como si de alguna manera no tuvieran vida propia, como si nadie pudiera estar en ella.
Sin embargo, hay mucho mаs poder en la delicadeza. Incluso cuando se trata de objetos inanimados, tоmate tu tiempo, sе tan oportuno y natural como el agua de un arroyo que llena un vasto lago o incluso un r?o que se convierte en mar. La corriente natural nunca encuentra resistencia, y si trata con algo sensible, esa cosa sensible considera su deber no sоlo no entorpecerla, sino ayudarla. Tal ley natural original es preservar y mantener lo natural. Uno sоlo tiene que pretender ser este natural, y puede considerarse un vencedor. Ya sea una persona, un estado, un sistema o una bebida alcohоlica. Tal vez incluso un insecto, como la falsa reina de las hormigas, que sоlo finge ser reina pero no cumple ninguna de sus funciones, y las hormigas la alimentarаn y la vigilarаn y harаn lo que sea necesario para mantenerla viva, pero sin obtener nada a cambio. Y todo esto sоlo porque ella es natural, ocupa naturalmente un lugar que no es el suyo y que no estа hecho para ella.
Para Gustav se hizo necesario hablar de lo mаs antinatural que le ocurre a la gente: su deseo de separarse de su vida por voluntad propia. La necesidad de hablar del suicidio. Y fue como si Vincent supiera tanto sobre el suicidio, como si lo hubiera cometido mаs de una vez, y luego volviera atrаs y escribiera sus memorias: "Sabes, en el mundo existe el turismo del suicidio… Bueno, algunos pa?ses tienen derecho a la eutanasia, otros no. As? que puedes venir al lugar donde lo hay, bueno, y hacer lo que quieras… En realidad, no es tan importante dоnde mueras. Y aqu? tambiеn hay especialistas adecuados… Mеtodos… Todo lo que necesites".
"?Dоnde hacen este tipo de cosas? ?Suiza, por casualidad? All? pueden coleccionar suicidas de todo el pa?s para la selecciоn nacional…" – Gustav sirviо otro trago de bourbon en su vaso.
– S?, y all?. Ni siquiera sе dоnde empezо. Pero estа ah?. Mucha gente estaba en contra, y organizaron un referеndum. Pero nada ha cambiado. Todo el mundo tiene derecho a enviarse a s? mismo a la otra vida. Lo ?nico de lo que no se darаn
cuenta es de quiеn tiene derecho a ayudarles. Es un poco l?gubre, claro… Pero en Mеxico ni siquiera pensaron en prohibir nada. De hecho, all? no se preocupan mucho por la tecnolog?a. Bueno, el servicio sigue siendo servicio, pero, como siempre, razonable… Se envenenan con pastillas. Es como un somn?fero fuerte, te duermes y no despiertas. Es como si no murieras, sоlo te duermes. Penobarbital. Excepto que no controlan la calidad en Mеxico. Un muerto no puede escribir una cr?tica de todos modos. No va a pedir que lo vuelvan a hacer. Y el hecho de que no sоlo se durmiera, sino que se convulsionara y jadeara en busca de aire… que tragara aire con avidez, que buscara mаs, que saliera del otro mundo… que en realidad tratara de sobrevivir, habiendo estado antes tan ansioso por morir… Nadie lo dirа nunca…" Vincent bebiо otro sorbo de whisky, luego mirо el vaso: un vaso grande y fuerte, como un bloque de hielo a la luz de la luna que nunca hab?a sido otra cosa en su esencia. – Sabes, tambiеn existen esos lugares emblemаticos, como los rascacielos, desde los que, convencionalmente hablando, a la gente le gusta tirarse. Bueno, en Veliky Novgorod era una torre de vigas de acero en el terraplеn cerca del Teatro Dramаtico. Un lugar un poco apocal?ptico. As? que despuеs de algunos incidentes fue simplemente desmantelada. Pero no se puede hacer lo mismo con el famoso puente colgante de San Francisco. Todav?a estаn saltando en еl. ?Cuаl es mi punto? Uno de ellos sobreviviо. Ya sabes, un suicidio fallido. Y luego dijo que cuando ya has saltado, en el momento en que estаs volando, te das cuenta de que todos tus problemas tienen soluciоn. Excepto uno. Que ya estаs volando desde el puente…" Vincent dejо de hablar, volviо a mirar el vaso, bebiо otro trago de whisky. S?, era evidente que sab?a todo lo que la mente humana pod?a saber sobre el suicidio.
Fuera de la ventana, los аrboles temblaron de repente. El viento. Fuerte y racheado. Azotaba los аrboles de un lado a otro y arremet?a con la furia de los vikingos borrachos, como si algo de lo que acababa de decir tuviera que ver con еl. Y Vincent lo sintiо.
– No te lo tomes como algo personal. – dijo Gustav, sin apartar los ojos de las coronas que danzaban al un?sono. – La gente tiende a tomarse los fenоmenos naturales como algo personal… Antes era, por supuesto, mаs еpico: eclipses, y tormentas elеctricas, y todo tipo de desastres naturales… incluso el cambio del d?a y la noche. Y ahora todo estа comprobado. Y con una certeza tan frenеtica… Una vez estuve hablando con unos indios canadienses. La tribu a?n vive en el bosque hoy en d?a. Por su cuenta. Y todos con las mismas ideas… Entonces, cre?an que el
Sol y la Luna son marido y mujer, y que los ven por turnos porque pasan uno al lado del otro para coger a su hijo en brazos. Entonces les preguntе quе ocurre en los momentos en que ninguno de los dos es visible, como cuando llueve. "Ambos tensan sus arcos", me dijeron, y cuando les preguntе por quе lo hac?an, respondieron: "?Cоmo ?bamos a saberlo?". ?Te das cuenta de lo ingenuo que es eso? Es decir, hasta cierto punto estаn absolutamente seguros, a partir de cierto punto no saben nada, y pretenden que simplemente es as?. Y aunque nada cambia realmente de sus suposiciones, les ayuda a vivir, condicionalmente hablando.
– ?Por quе "convencionalmente hablando"?
– Sоlo porque hasta cierto punto. Entonces alguien empieza a pensar, empieza a hacer preguntas. Y entonces empieza a estorbar… Los fenоmenos naturales no necesitan ser comentados en absoluto. Estаn ah? y ya estа. No expresan nada. Ni siquiera tienen esa capacidad. Si quieres estudiarlos, est?dialos. Pero no interpretes lo que hacen. Porque ni siquiera son acciones. Es sоlo un hecho. Y no tratar de darle sentido es tan tonto como un rey persa hace unos miles de a?os pensando que castigaba al mar con lаtigos.
Vincent bebiо lo que quedaba en su vaso: "Buen ejemplo. Tengo otro… En Egipto. Antes de cada crecida del Nilo. de la que, de hecho, depend?a la supervivencia de todo aquel antiguo estado, el faraоn promulgaba un decreto sobre la. al Nilo. Es decir, ordenaba que el r?o se desbordara para poder sembrar y cosechar… Es mаs interesante darle la vuelta al revеs: cre?an que si no hab?a orden del faraоn, no habr?a desbordamiento del Nilo… Tirar una hoja enrollada de papiro al r?o y pensar que algo cambiar?a a partir de ah?… S?, es est?pido… Pero la gente siempre ha tenido miedo de la naturaleza. Y ha tenido a?n mаs miedo de la gente que se cubre con la naturaleza, identificаndola con ellos mismos. Y es poco probable que algo cambie. Demasiado hombre no significa nada para ella ni para los que se cubren con ella. Y es peculiar que un hombre tenga especial miedo no de alguien que es fuerte, sino de alguien para quien no significa nada, como si temiera ser aplastado como un insecto.
Con cada palabra, Gustav volv?a a convencerse de que hab?a mantenido vivo a aquel hombre por una razоn, no para destruirlo. Dos a?os atrаs, Gustav hab?a viajado por las regiones del sudeste de Turqu?a, interesado por antiguas fortalezas en las rocas que parec?an sacadas de una pel?cula de ciencia ficciоn. Por los mismos lugares, Vincent compraba petrоleo de contrabando a Irak, sin importarle de quiеn proced?a, adоnde iba o quiеn ganar?a dinero con еl salvo еl. Y fue
rentable para los militantes islamistas, que mаs tarde fundaron todo un cuasi- estado. Y aunque los propios canales de suministro se formaron en los primeros a?os del gobierno de Sadam Husein, cuando se impusieron a Irak las sanciones internacionales tras la fallida intervenciоn en Kuwait, obligаndole a vender petrоleo por alimentos a bajo precio, entonces estos canales empezaron a financiar realmente el terrorismo.
Vincent les compraba y lo introduc?a de contrabando en Europa, vendiendo las materias primas en la bolsa de Rotterdam bajo la apariencia de turco. Mucha gente lo sab?a, tanto en la CIA como en los servicios de inteligencia europeos, por no hablar de los turcos, y todos estaban contentos con ello. Pero no conven?a a los competidores de BritishDutchShell, que encargaron a Vincent. Esa vez tuvo suerte. Se encontrо con Gustave en las ruinas de la ciudad vieja.
– Hay muchas cosas extra?as en el mundo. – Gustav lo dijo con una especie de interеs experimentado, como suelen decir los biоlogos abstrusos sobre las nuevas especies de animales. – Una parte del planeta, por ejemplo, siempre estа intentando salvar animales. Y si al principio todo empezо con especies raras, ahora alguien intenta salvar a todos los animales, incluso, por ejemplo, a esos lobos que se criaban en cautividad para hacer con ellos un abrigo de piel… Y una vez estuve en Nepal. Entonces hay una fiesta en la que cientos de animales – ovejas, cabras – son sacrificados. Masivamente. Ni siquiera son docenas. Son cientos. Y para nada. No para obtener pieles o carne. Sоlo por nada. Como una tradiciоn… -los ojos de Gustav estaban completamente calmados- con la misma expresiоn pod?a hablar de las vacaciones de los ni?os en Nochevieja, y de la instalaciоn de plataformas de perforaciоn en el ocеano, y de los campos de concentraciоn nazis -sоlo como una presentaciоn de informaciоn, y entonces pod?as observar la reacciоn del interlocutor: mientras estuvieras sentado sin emociones, estabas abierto; si el interlocutor sent?a algo, t? mismo lo sentir?as inmediatamente. As? se entend?a a los demаs y era mаs fаcil manipularlos.
En ese momento Vincent recibiо una llamada telefоnica. Ten?a que irse. Volaba a Estambul esta noche para una reuniоn. Val?a la pena negociar sobre el futuro, y sоlo una cabeza fresca lo har?a.
"?Otra vez borracho?" – A Gustav no le importaba mucho, mаs bien se preguntaba cuаnto tiempo se pod?a conducir borracho por las carreteras de Krakozhin en un coche caro.
"El destino favorece a los valientes", dijo el espa?ol, mirando a lo lejos. Y era evidente que para еl no se trataba sоlo de palabras, ni de confianza en s? mismo. Para еl es el orden de las cosas en la vida. "Un dicho latino", a?adiо. – "Los romanos sab?an ganar". Un par de minutos mаs tarde, Vincent estaba fuera de la casa, en direcciоn a su Chrysler 300C.
La habitaciоn se oscureciо un poco. Pero sоlo un poco. Hab?a muchos pensamientos en mi cabeza. Gustav encendiо el portаtil y entrо en Facebook: hab?a trescientos mensajes, pero val?a la pena abrirlos, y resultо que casi todos los hab?a escrito Oksana sola, durante toda la ma?ana.
Ahora estaba desconectada y probablemente desmayada por la bebida, pero hasta que ocurriо hab?a reventado como una cloaca veneciana. Estaba histеrica, insultando, disculpаndose, poniendo excusas, profesando su amor y diciendo que no pod?a haber nadie mаs como еl en su vida. Estaba avergonzada y asustada. Y desgarrada por el silencio como respuesta. Y escribir esto fue fаcil y dif?cil a la vez. Quer?a y no quer?a o?r la respuesta. "Entonces, ?me amas o no me SPARKS??????!!!!" su ?ltimo mensaje.
Gustav no contestо. A?n no hab?a sufrido lo suficiente. Dеjala creer en la esperanza. A la gente le gusta mucho ese dicho: "La esperanza es la ?ltima en morir". Al parecer, a todo el mundo le gusta morir, o perder, o tal vez ser decepcionado.
Dеjale esperar. Al principio serа una espera agradable, luego se harа soportable, despuеs dif?cil y finalmente insoportable. "?Por quе no habla? ?Adоnde se ha ido? Estа a propоsito?????" – estas son las preguntas que la esperan. Y entonces ella se inventa cualquier cosa para no creer que, en efecto, es a propоsito. Despuеs de todo, еl escribiо que la ama. Eso debe ser muy dif?cil de escribir. No se puede mentir en estos casos. Quiero decir, еl puede ver su estado.
"Gente est?pida", pensо Gustav por centеsima o milеsima vez en su vida. – Miles de a?os demostrаndonos unos a otros que debemos fijarnos en las acciones, y todo el mundo sigue fijаndose en las palabras.
Un par de horas mаs tarde, por supuesto, llamо Oksana. Despuеs de escuchar unos cuantos pitidos para darle mаs motivos de duda, Gustav descolgо el telеfono: "S?".
Silencio. Silencio al principio. Casi siempre. El silencio siempre precede a las acciones.
"Gus", la voz de la chica lo expresaba todo y nada a la vez. Llena de vac?o. El tipo de vac?o que alimenta la desesperanza. Antes de llamar, pensо largo y tendido en que hab?a hablado a todo el mundo de su pureza e integridad con sus clientes, de no mezclar la vida personal con la p?blica. Y al hacerlo, mintiо. Mintiо a todo el mundo, tambiеn. Se hab?a acostado con prаcticamente todos los hombres que hab?an hecho un trato inmobiliario a travеs de ella. Incluso grabо en su alma la frase "trato a travеs de ella". Cre?a que un d?a simplemente se encontrar?a con su hombre y le dir?a un rotundo "no" a semejante actitud y de un plumazo olvidar?a todo aquello. Pero ese momento nunca llegо. Y ese tipo de tratos con los hombres hace tiempo que son un hecho. Y cuando ayer llegо el momento de elegir, pensо que era "una vez mаs que no cambia nada". Al fin y al cabo, Pablo tambiеn hab?a comprado el piso a travеs de ella.
"S?"-Gustav hizo una pausa. Como siempre. El hombre es su mejor verdugo. "Llamе esta ma?ana… ?Le?ste mis mensajes?"
?"Mensajes"? No. Me despertе hace un rato. ?Por quе, hay algo urgente ah??"
Silencio. Silencio otra vez. Y todo porque la respuesta no fue la esperada. Ni reproches, ni moralina, ni chаchara, sоlo indiferencia, que se extend?a como una capa de nubes por el cielo.
– Gustav, no era mi intenciоn… Estaba borracha. Ni siquiera recuerdo todo… O incluso no recuerdo mucho.
– ?Quе hay que recordar? As? son las cosas.
– No digas eso. Lo siento. Я…
– ?Perdоn por quе? No tienes nada por lo que disculparte. Al igual que no puede haber resentimientos.
– As? que… ?As? que no te ofendes por m??
– No. Por supuesto que no estoy ofendido.
Suspirо. Lo sab?a. Hay hombres. Hombres de verdad que saben entender. Que saben recibir un golpe. Y hacerlo con honor. Dicen que estаn hechos de acero. Y eso es exactamente lo que еl es. Y lo es. Y estа con ella.
Suspirо una vez mаs, deseando sentir de nuevo el alivio que acababa de sentir cuando aquel montоn de piedras, aquella masa de hierro al rojo vivo, se hab?a desprendido de sus hombros. Ahora era fаcil. Ahora pod?a seguir adelante con su vida. Y ahora estar?a con еl. Sоlo con еl. Siempre.
– Estoy… tan contenta… No tienes ni idea del peso que me he quitado de encima ahora mismo… ?As? que irе a verte ahora?
– No es necesario.
– De acuerdo. Tienes razоn. Deber?a entrar en razоn. – volviо a suspirar, esta vez sonriendo para que se la oyera al telеfono. – ?Ma?ana, entonces?
– No. No deber?as venir aqu?.
Peque?as dudas. Como una ligera brisa. Como un ligero oscurecimiento y empiezas a pensar que sоlo has parpadeado.
– ?A ti no?… ?Por quе, Gus?
– Oksan.
– S?, cari?o.
– ?Quiеn necesita una puta?
Algo retumbо en sus o?dos. O quizа no en sus o?dos. En alg?n lugar de su interior. Sus ojos se oscurecieron y sintiо como si hubiera olvidado cоmo respirar. Cоmo respirar el aire que la rodeaba. Intentо toser, empujar a travеs de lo que fuera que se agitaba en su garganta y preguntar "?por quе?", "?por quе?", "?cоmo lo arreglo?". Intentо decirlo cuando el telеfono ya no paraba de sonar, cuando sus lаgrimas saladas mezcladas con r?mel rodaban por sus mejillas pasando por sus labios temblorosos. Intentо creer que no era ella, que simplemente hab?a ocurrido. Intentо recordar que las cosas eran diferentes. Lo intentо una y otra vez, sin darse cuenta de que se estaba desgarrando su propio est?pido corazоn con las u?as....
Vincent
Vincent sоlo escuchaba el chasquido de sus tacones mientras avanzaba con pasos lentos y firmes hacia el coche. Era especialmente agradable o?rlos despuеs de semejantes conversaciones. Se sent?a un triunfador. El tipo de hombre que elige su propio camino, su propia identidad… E incluso su propia muerte. A ella le respondiо: "Otro d?a…". Le recordо una frase de una famosa saga en la que los personajes dec?an a la muerte: "Hoy no", pero no le gustо del todo. Eso es exactamente lo que piensa la mayor?a de la gente. Retroceden, se apartan, buscan evitar – no es un camino de vencedores. Y por eso no pospongo, como un recluta, un momento innecesario, sino que lo nombro yo mismo: "?Otro d?a!".
La noche es oscura. Y Vincent estа borracho, aunque no demasiado. Y una vez mаs, poniеndose al volante con la mente nublada, con las manos que no estаn firmes, con los ojos que se cierran solos, simplemente dijo: "Otro d?a".
No me importaba cuаl. Este a?o o el prоximo. Invierno o verano. Sobrio o borracho. Sоlo uno mаs.
Los giros le resultaron fаciles. Lo de siempre. Era lo de siempre. Еl, su coche, su cuerpo, su carretera. El camino siguiо como siempre. Ma?ana a Estambul. Bashkurt estа all?. Seguro que le pedirаn un descuento. Dirа que son tiempos dif?ciles y todo eso. Es tan clichе. Los tiempos nunca son duros. Tampoco son fаciles. Todo tiene que ver con la gente. Igual que los problemas sоlo tienen que ver con las personas. Es tan tonto decir que el tiempo es duro como decir que el tiempo tiene problemas. El tiempo no tiene problemas. Es sоlo un hecho. Y Gustave. S?. Es un gran tipo. Siempre estа escuchando, siempre aprendiendo. Siempre aprendiendo. Eso es exactamente lo que debes aprender de еl. Es como un anciano. Como un viejo sabio que absorbe el conocimiento del universo. Me pregunto si estа bien con las mujeres. Creo que ha tenido algunas, pero mаs detalles. Tendr?a que preguntarle. Tendr?as que preguntarle. Si le preguntas a еl, responderаs a tu propia pregunta despuеs. Yo tambiеn podr?a aprender eso de еl. Es astuto. Fr?o y astuto.
La curva se hizo mаs lateral que las anteriores y el coche se empinо mаs, a la izquierda, hacia el trаfico que ven?a en sentido contrario. 140 kilоmetros por hora. No hay problema para volver atrаs, e incluso con semejante tеcnica: el 300C es fuerte en curvas, la goma es sоlo de rodaje, puedes participar en carreras con еl. Un poco de paso por curva y vuelves a tu carril. Y, realmente, como en una carrera, deja un peque?o hueco en el borde izquierdo cuando gires a la derecha. Y luego vuelve a tu carril.
Dos luces blancas en la parte delantera. Luces delanteras. Justo delante de ellos
… No tiene sentido frenar – no se puede ir a la derecha.
Ni una gota de nervios. Ni una gota de miedo. Vincent se puso sobrio al instante. Chocar es chocar. No es la muerte mаs est?pida. Y la eligiо de todos modos. As? que vale la pena confirmarlo. Sоlo para estar seguro hasta el final. Zapato en el acelerador.
No se hab?a dado cuenta y no recordaba exactamente cоmo hab?a esquivado aquel coche. Hab?a sido a la izquierda del coche, justo en el borde de la carretera, aunque hab?a derrapado a?n mаs. No lo creo. Son todos una especie de… Una especie de…
Y no es que estе vivo en absoluto. Estа vivo, y ni siquiera le han dado.
Vincent mirо el coche que se alejaba por el retrovisor y dijo. Por primera vez en su vida, dijo Despuеs, no Antes: "Otro d?a.
Catherine
Catherine no entend?a muy bien lo que le pasaba a este cachorro: simplemente no quer?a comer. No hac?a nada especial: no gem?a, no se quejaba, no ladraba… simplemente no com?a. Y la miraba. Con sus amables ojos marrones, pidiendo ayuda. De ella.
Ya ha contactado con algunos de los mejores veterinarios de la ciudad. Luego con su padre, que ya ha contactado con los mejores veterinarios, conocidos sоlo por un peque?o c?rculo de personas donde el dinero no basta para conseguir ayuda. Y luego las pruebas. Y luego asesoramiento de nuevo. Y mаs pruebas.
Y todo dec?a una cosa: el perro estaba completamente sano. Todo y todos dec?an eso… Excepto un "pero". Sus ojos. Catherine vio la muerte en ellos. S?, era joven, pero segu?a siendo una periodista que hab?a estado en muchos lugares y visto muchas cosas. No se puede confundir la muerte con nada, la muerte es la misma en todas partes. Y ahora esta muerte se sentaba dentro de esta bestia y se re?a de ella.
Ten?a que hacer algo. Ese extra?o "algo". Algo mаs cuando ya estaba todo hecho. Cuando todos hab?an dicho que no hab?a nada que hacer.
Quer?a hablar con Gustav. Su imagen de felicidad con еl estaba amenazada.
Hab?a confiado en ella. Confiado en este cachorro que acaba de dejar de comer en el segundo d?a.
No entraba en sus planes llamarle ella misma, ni siquiera tan temprano. Los hombres nunca duraban mаs de 24 horas. Pero еl no. Еl era diferente. Y eso le parec?a fatal. Diferente y hecho sоlo para ella. Y еl deb?a entenderlo. No era su culpa que el cachorro no comiera. Ella hab?a hecho todo lo que pod?a. Lo que ten?a que hacer. Y tal vez no era un gran problema. Pero a?n as?. Deber?amos llamarlo.
Gustav cogiо el telеfono casi de inmediato: "S?, Catherine. Hola"
Lo primero que hizo, por supuesto, fue sonre?r: "Gustic, yo… ?Cоmo estаs?".
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